Glasgow huele a Primavera

El título del último post me ha traído algunos problemas. Par algunos, fue demasiado existencial; para otros, demasiado emocional; para otros cuantos, suena un poco depresivo; y para otros tantos, fue bastante exitoso.

Por cuenta de ese post he recibido toda clase de comentarios, positivos y negativos, Y eso me parece perfecto. En realidad, me gusta mucho. No tiene sentido que yo me siente horas y horas a escribir aquí si no se lo que ustedes, mis lectores, piensan de mí.


Hace poco tiempo escuche que un autor siempre publica, o deja de publicar sus obras, por pura y física vanidad… en cualquier caso. Sin embargo, yo no sé por qué me considero diferente. Tal vez estas líneas no son realmente “obras”, tal vez son solo pensamientos y por eso los comparto. En ese caso, dialogar con ustedes e convierte en una salida fácil para que la palabra “vanidad” no se vuelva a escuchar en este blog. Si te gusta o no te gusta algún post, déjame tus comentarios en la parte inferior. Que le parece??

😛

De igual forma, se pueden comunicar conmigo por redes sociales y compartir lo que escribo con sus amigos. Para esto también podrán ver los iconos de Facebook, Twitter y Google+ en la parte inferior de cada post. Adicional a esto, habilité el hashtag #UnaHistoriaQueContar en Twitter e Instagram para que me digan lo que piensan y me den ideas para próximos posts.

Chévere, no??… así siempre estamos en contacto.

Todo esto de quererme ponerme en contacto con ustedes tiene una razón. Y la razón es que estos días he visto como las cosas empiezan a cambiar en este país. Sabían que los británicos son las personas que más comúnmente hablan sobre el clima??… y sabían que los únicos que hablan más sobre el clima que los Británicos son los Colombianos cuando los sacan de su tierra??… jajajaja

Al son de una cervezas negras y turbias, me senté hace una semana con mi única amiga Escocesa. Pelirroja, alta y con un aire perdido a Adele, esta espectacular mujer es la única hija de las tierras de Willian Wallace a la que le entiendo perfectamente cuando me habla en inglés… creo que esto se debe a que, gracias a Dios, no habla Gaélico y hace un esfuerzo sobre humano por cambiar su acento cuando se comunica con extranjeros. Kathryn Tukerman fue, además de todo, la primera persona con la que trabajé en la Universidad y, después de largas horas de analizar números que ni ella ni yo entenderemos nunca, hemos creado una bonita amistad.

Volviendo al bar, Kathryn se esforzaba por decirme que el clima de Glasgow es como una lotería…. Una lotería muy húmeda en la que no sabes si hará frío o calor, ero sabes que SIEMPRE estará lloviendo. Con una cerveza en la mano y una sonrisa en el rostro, me daba el consuelo que estuve esperando los últimos meses.

Después de esto, todo fue nostalgia. Todo fue recuerdo. Todo fue patria lejana. Todo fue “MI MEDELLÍN DEL ALMA”.

De sopetón, las calles de llenaron de gente, los árboles volvieron a tener horas, las flores no batallaban con la nieve, el viento no te congelaba la nariz, los manteles de picnic cubrían casi todo el Kelvingrove Park y hasta humo de pequeños “asados” se podía ver en las tardes.

2013-05-17 08.06.56

La explicación: Medellín llegó hasta Glasgow y la temperatura subió, sin avisar, 10 grados centígrados. La primavera estaba comenzando.

Pero como yo no puedo estar feliz con esto, me toca quejarme, no???.

2013-05-11 18.13.45

2013-05-17 08.04.09

Así entiende uno como es que se enferma la gente. Cambia la temperatura, los pálidos se ponen rojos en el sol, se respira polen por todas partes… bacterias, polvo… bla bla bla. La primavera de Glasgow llegó sin avisar y con un mundo que no había visto aquí.

Esté bien que no me gusta el calor. Pero la experiencia de ver gente vistiendo pantalones cortos en la universidad, jugando sin camiseta en el parque o haciendo picnics que duran desde las 6am hasta las 10:32pm (hora a la que hoy se va a ocultar el sol) NO TIENE PRECIO.

2013-05-07 18.00.10

2013-05-07 18.01.13

Por supuesto, no todos los días son así. Pero cuando se puede, salgo a comer helado por la tarde y me río de las mamás que, desesperadas, corren detrás de sus hijos… monitos paliduchos de 4 años, volando en monopatines, sin ropa y con calzoncillos rojos!! Esa escena no se me va a olvidar.

Todo está cambiando, incluso mi actitud. Que puedo decir, mientras la tuve en Medellín, no la valoré nunca. Cuando me la quitaron en Glasgow, no me hizo falta. Pero ahora que ha vuelto a mi vida, le doy la bienvenida a la primavera con una sombrilla en la mano, una cerveza en la otra, la chaqueta guardada en el armario y una sábana en el pasto del Kalvingrove Park, desde donde escribo este post.

2013-05-11 18.11.16

2013-05-17 08.05.05

Como ya algunos saben (después de haberme hecho el reclamo), este es un post de transición. La próxima semana comenzaré a contarles, con un poco de gracia, mi aventura por “las Europas”. 20 días de mochilero por paraísos culturales que me llevaron desde la Toscana en Italia hasta el humo… eehhh… perdón, los tulipanes de Ámsterdam.

Bueno… quizás no es una buena idea contarles sobre Ámsterdam… je je je

No olviden suscribirse al blog (en la barra de la derecha en la que también encontrarán otras opciones interesantes) y dejarme sus comentarios aquí abajito o en FacebookTwitter (#UnaHistoriaQueContar) o Google+.

Un abrazo para todos y preparen la maleta para recorrer Europa conmigo la próxima semana.

Por .